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Music & Nightlife

El primer viaje de Riccie Oriach

El primer viaje de Riccie Oriach

El cantautor combina son, bachata, merengue, cumbia, gagá, guagancó y sarandunga en las canciones de su primer EP, Viaje al infinito

Tras una gira de más de 30 conciertos en 2017 —incluyendo una decena en territorio colombiano—, hace poco el público de Mamey Librería Café recibió a Riccie Oriach en su recital más importante a la fecha: el lanzamiento de su primer EP, Viaje al infinito. El cantautor comenzó ese viaje musical con La prima tecata, el sencillo que hace unos meses cogió fuego en el listado viral de Spotify en República Dominicana. A esa canción hoy ya se le unen cinco más —incluyendo esa que dice “la guayaaaaabaaaaaaa”—.

¿Otro estreno que compartió esa noche? El lanzamiento de su primer videoclip oficial, perteneciente al sencillo homónimo del EP. Un dato importante para los enfermitos con el cine dominicano: Andrés Farías, la cabeza detrás de la gran Tiznao, es el co-director del vídeo, junto a Yoel Morales de Azul Magia

Con la salida de este paquete de seis canciones conversamos con Riccie sobre sus influencias musicales, su proceso de composición y la relación que tiene con sus colaboradores audiovisuales.

¿Por qué te decidiste a trabajar con ritmos generacionalmente malogrados como la bachata y el son?

Siento que la música no tiene lugar en el tiempo. Aunque pueda transportarte a alguna época en específico, siento que su esencia no se estanca en una generación.

Todos los ritmos que están incluidos tanto en las canciones del EP como de los shows en vivo son valiosos y aportan colores a lo que quiero transmitir y vivir con la música que hago. Están interpretados por músicos que lograron plasmar lo que estaba buscando.

Profesionalmente, ¿de dónde viene tu deseo de ser artista musical?

El simple hecho de poder conectar con personas de diferentes edades y clases sociales me sostiene el sueño de ser artista y vivir de lo que hago. Por suerte encuentro mucho apoyo alrededor, comenzando por mi familia, que siempre creyó en mí —incluso desde que hacía conciertos de rock en mi casa—.

¿Cómo es tu proceso de composición?

Es muy aleatorio, con mucha repetición y paciencia en el proceso. Soy muy inquieto y vivo pensando en cada canción como si fuese parte de mi cuerpo y mente. Creo que en mi isla hay muchos colores y situaciones que pueden enriquecer la música, y trato de mantener mis ojos abiertos y mis oídos atentos para crear.

¿Cuál es la parte de la respuesta del público local que más te ha sorprendido?

Me encanta poder estar donde estoy, sin tener que cambiar quien soy y de dónde vengo. La prioridad es la música y la energía en vivo que transmito junto a mi equipo.

¿Cuál es el hilo conector, musical o temático, de las canciones de esta producción?

Un viaje al infinito, con muchas fotos que se proyectan al escuchar los temas.

¿Cómo escoges los artistas visuales con quienes trabajas las carátulas y demás elementos promocionales?

Lo primero es que debemos considerar que el arte, mientras más auténtico y puro sea, más me atrae. Me llamó la atención el arte de Mediopeso —alias Torrijo Reyes y José Geraldino—, un duo de artistas que trabajan con el corazón en la mano, lo cual hace su trabajo muy trascendental y original.

También Dan Rojaz aporto sus conocimientos de diseño gráfico en el disco, e hizo unas visuales para mis shows en vivo que pude mostrar en varias oportunidades en escenarios aquí y también en Colombia, y creo que conectan con la música.

En cuanto al vídeo de Viaje al infinito, ahí trabajé con Yoel Morales y Andres Farías como directores, destacando sus estilos auténticos de narrar historias. Además hay un equipo de compañeros que colaboraron con su talento en cada área y un elenco del que me siento muy feliz de ver en mi primer videoclip oficial.

Fotos: Camilo Santana